Arturo Jauretche
Los pueblos no odian, odian las minorías. Porque conquistar derechos provoca alegría, mientras perder privilegios provoca rencor.
domingo, 24 de junio de 2012
Los cambios de Moyano
Me siento a escribir con la intención de aportar alguna idea respecto del enfrentamiento ahora claramente cristalizado de Moyano con el Gobierno Nacional. Si bien este nuevo estado de situación, que se viene gestando desde hace largos meses, de alguna manera se dejaba entrever, quedó claramente expuesto después del bloqueo a la distribución de combustibles del miércoles pasado.
Voy a tratar de aportar un punto de vista de este nuevo estado de situación anclado en la idea de la escala de valores, o si se quiere, las prioridades de los involucrados. Pero antes, quiero hablar del cambio.
Evidentemente algo cambió. Moyano y el kichnerismo fueron aliados desde 2003. De hecho, la CGT conducida por Moyano fue un fuerte apoyo durante el gobierno de Néstor y se mantuvo junto al kirchnerismo durante el primer mandato de Cristina. Esa alianza o, si se quiere, ese apoyo de Moyano al kirchnerismo comenzó a resquebrajarse durante la definición de las candidaturas para la última elección, para la cual la CGT reclamaba un espacio en las listas que le fue negado. La relación continuó empeorando con actitudes cada vez más belicosas de Moyano (recordar el acto de Huracán posterior a las elecciones) y terminó de quebrarse el pasado miércoles. La explicación de Moyano y su voceros (su hijo Pablo, el verborrágico Julio Piumato, etc) es que el Gobierno cambió y se alejó de los trabajadores, lo cual no se condice con los hechos. En un contexto de crisis internacional se mantuvieron las paritarias (de hecho el Sindicato de Camioneros cerró un aumento salarial del 25,5%), se impulsa un plan de viviendas que no sólo apunta al acceso a una primera casa a familias de clase media y media baja, sino también a la creación de empleo a través de la construcción de dichas viviendas; estos son sólo ejemplos puntuales de que el Gobierno sigue apuntando sus políticas hacia los trabajadores. Para ser más gráficos: el Ministro de Trabajo sigue siendo Tomada, no fue nombrada Patricia Bullrich. Dicho más claramente: el Gobierno no cambió.
Entonces, si hubo un cambio en la relación Moyano-kirchnerismo y el Gobierno no cambió el que cambió fue Moyano. En realidad no, Moyano tampoco cambió, lo que ocurre es que su orden de prioridades, o si se quiere ser más ampuloso, su escala de valores, dejó de coincidir con la del kirchnerismo. Mi tésis es que para Moyano es más importante su propia acumulación de poder que el proyecto nacional y debido a que el kirchnerismo le pone un techo a su crecimiento político ahora lo enfrenta. Pero lo enfrenta desde en una manera descarnada, que pone en evidencia lo endeble de sus convicciones y pongo algunos ejemplos para ilustrar esta idea:
- Se asocia con el Momo Venegas
- Se pasea por TN (recordemos que dicen los que saben de comunicación que "el medio es el mensaje"
- Es elogiado en forma impúdica por su "análisis" económico por Melconián!!!
- Dice que estamos en una dictadura
La lista podría seguir pero creo que es lo suficientemente ilustrativa. Volviendo, creo que Moyano deja en evidencia que para él es más importante SU proyecto político que EL proyecto nacional que lleva adelante el kirchnerismo. Y en este punto quiero mencionar que, más allá de lo que cada uno pueda opinar del kirchnerismo (los que me conocen saben que son un ferviente adherente desde 2004), es claro que el kirchnerismo tiene una vocación de trascender más allá de los nombres propios. Piensen en Juliio De Vido, Zanini, Tomada, Nilda Garré, Alicia Kirchner y hasta el mismo Aníbal Fernández, sólo algunos ejemplos del riñón del proyecto que demuestran que su compromiso con EL proyecto supera largamente sus ganas (que como todos deben tenerlas) de ser protagonistas. Y ni que hablar de Néstor y Cristina, que cuando uno fue protagonista el otro se corrió y lo apuntaló, siempre al servicio de algo trascendente por sobre sus ambiciones personales. Bueno, esto es lo que no ocurre con Moyano, quien pone por encima sus ambiciones personales.
Para ir cerrando una última observación. No creo que el principal problema de Moyano sea su ambición política personal, la cual podría llevarla adelante con una línea interna dentro del kirchnerismo, lo que no sólo sería válido sino que hasta sería constructivo. El gran problema es que sus convicciones respecto del modelo de país son totalmente lábiles (por no decir inexistentes) ya que no es aceptable, por más herido que pueda estar por el ninguneo del gobierno, que ahora se asocie a la derecha agro-mediática y al progresismo bobo para embestir contra el gobierno. Su actitud se parece mucho más al de una novia despechada que al de un dirigente político con ambiciones de jugar en las grandes ligas.
Por último, no quería cerrar estas líneas sin un comentario respecto de la actitud del gobierno hacia Moyano. Si bien espero equivocarme, creo que no ha sido una buena jugada no haberlo contenido. Si bien la falta de convicciones de Moyano hace que desde la teoría parezca mejor que esté afuera que adentro, es claro que esta ruptura genera un cimbronazo y que será (en realidad ya lo está siendo) aprovechada por la oposición conservadora-mediática, para esmerilar al gobierno. Esta situación me recuerda mucho a la discusión que cuanta JP Feimann que tuvo con Néstor respecto de romper con el PJ bonaerense y su postura "purista" de intelectual vs la "pragmática" del político. Creo que en este punto al gobierno le faltó el pragmatismo del gran Néstor, aunque como ya dije, espero equivocarme.
viernes, 25 de mayo de 2012
¿20 años no es nada? Si 10 son un montón!!!
20 años no es nada dice el tango. Sin embargo, para mi 10 son un montón!!! Voy a tratar de explicar a qué viene este comentario inicial.
Es común (creo que le pasará a muchos) ponerme a pensar en la generación a la que pertenezco y cómo el contexto en el que nos tocó crecer y formarnos influye en las características de la generación de los que hoy tenemos alrededor de 35 años (para que no piensen que me saco años aclaro: yo ya tengo 36!!!).
La generación a la que pertenezco es la que vio, siendo muy chicos, como volvía la democracia. Sin embargo, creo que tenemos como marca generacional imborrable la década menemista. Fueron 10 años y para nuestra generación fueron los años de la secundaria, de comenzar a insertarnos en la vida laboral y/o estudiar en la universidad. Y cómo no va a dejar una marca generacional imborrable esos 10 años de menemato cuando cruzaron a nuestra generación en una etapa tan crítica para cualquier persona.
La década menemista es la que forjó a lo que me gusta llamar la generación de la anti-política, es decir la nuestra. Se trata de la generación que se volvió escéptica y desinteresada de la política como resultado del neoliberalismo y la farandulización.
Pero además, se trata de una generación que vivió en carne propia el desguace social generado por la década menemista. Sólo a modo de ejemplo veamos el tema de la educación. Hasta nuestra generación era común para la clase media asistir a la escuela pública, de hecho, era lo más normal. Esta tendencia comenzó a revertirse al inicio de los '90 básicamente por la pauperización del sistema educativo, resistido por los gremios docentes con largos paros, a los que la clase media que aún mantenía capacidad económica, respondió con el envío de sus hijos a escuelas privadas. Este cambio, no sólo fue educativo sino social. La escuela pública hasta la década del '80 actuaba de modo integrador ya que asistían a ella desde hijos de profesionales de clase media hasta los hijos de los trabajadores más humildes. Además, las cooperadoras acercaban a los padres y hacían que los que tenían más capacidad económica aportaran para el mejoramiento / mantenimiento de la escuela. Esto desapareció a partir de los '90. A grandes rasgos la clase media se volcó masivamente a la escuela privada y quedó la escuela pública para los sectores populares, ahondándose así las diferencias de clase y de oportunidades subyacentes en el distinto origen socioeconómico. También, esta separación creo que ha aportado al incremento de la violencia social ya que se cortó un lazo inter-clase como fue en su momento la escuela pública. Y a no engañarnos, si bien la educación pública ha mejorado sustancialmente durante los gobiernos kirchneristas, la matriz generada en los '90 (clase media educación privada - clases populares educación pública) se mantiene vigente). Aprovecho la larga disgresión del ejemplo educativo para plantear que es tiempo de discutir la necesidad de la eliminación de la escuela privada. Puede sonar excesivo, pero creo que sería una medida revolucionaria, no sólo desde el punto de vista educativo, sino social. Para cerrar, y para los que crean que es excesiva la idea de eliminar la educación privada, creo que deberíamos exigir una legislación que obligue que los hijos de los funcionarios públicos de más alto rango deban asistir a establecimientos educativos públicos.
Voy a tratar de volver al eje de esta nota que es la diferencia entre los que hoy tenemos alrededor de 35 y los que tienen alrededor de 25, que a priori no parece mucha. De hecho, los que tenemos 35, para resistirnos a la idea de que estamos grandes, nos vemos cercanos a los de 25. Pero analicemos algunas diferencias.
Como mencioné, nuestra generación tuvo edad de insertarse a la vida laboral y/o universitaria durante la década menemista. La falta de oportunidades hizo que muchos de nuestros amigos, familiares, conocidos resultaran exiliados económicos hacia Europa y EEUU. Para los que somos marplatenses, este fenómeno es particularmente marcado teniendo en cuenta que se llegó a estimar en 30.000 los marplatenses viviendo en Palma de Mallorca!!!. No sé si el dato será exacto pero marca lo que fue el exilio socioeconómico de los marplatenses que hoy tenemos cerca de 35. Y que cabe mencionar que no comenzó en 2001, los marplatenses comenzaron su exilio en 1997-98.
A diferencia de lo ocurrido con nuestra generación, los que hoy tienen alrededor de 25 llegaron al momento de su inserción laboral y/o universitaria en una Argentina en pleno crecimiento, con desempleo en fuerte baja y con la educación universitaria comenzando a mejorar de la mano de un fuerte cambio en la política educativa (pensemos en la ley de financiamiento educativo del Gobierno de Néstor y en la creación del Ministerio de Ciencia y Técnología durante el primer Gobierno de Cristina).
El diferente contexto socioeconómico mencionado, hizo que el exilio se detuviera (con esto no quiero decir que no pueda haber gente que vaya a buscar su destino al exterior, sino que no es masivo ni generado por una situación socioeconómica excluyente), lo cual no es un dato menor.
Además del contexto económico, está el contexto político. Los que hoy tenemos alrededor de 35 llegamos a la edad de nuestra iniciación en la vida política en pleno menemato (de hecho mi primera elección fue la de constituyentes en 1994 para la reforma constitucional). Esto hizo que la gran mayoría rechazara la política ya que la misma estaba vaciada de contenido, de mística y había además una fuerte sensación de derrota en nuestros mayores. Sólo una minoría muy valiente enfrentaba activamente el menemismo, por lo que las opciones en esa época eran la antipolítica (lo que más se dio) o una resistencia en soledad al menemismo. En cambio, la generación que hoy tiene alrededor de 25 años tuvo edad de iniciarse en la vida política con el advenimiento del gobierno de Néstor, qué diferencia!!! La política revalorándose, un Presidente que desafía corporaciones y que traspasa los límites de lo aceptado como posible, un Gobierno que decide invertir fuertemente en educación, etc., etc.
Las diferencias de contextos políticos y económicos han hecho que dos generaciones cercanas seamos muy diferentes, la nuestra (la que hoy tiene 35) es una generación anti-política y diezmada por el exilio socioeconómico (particularmente para los marplatenses). La de alrededor de 25 es una generación que se formó en un contexto de esperanza, con gobiernos de actitud reparadora y con muchas más oportunidades. Por esto es que digo que 10 años es un montón!!!
martes, 1 de mayo de 2012
Importaciones
Estas líneas referidas al tema importaciones guardan relación con la anterior entrada, "La restricción externa". El tema de las importaciones, como tantos otros, tiende a polarizar las opiniones sin profundizar demasiado. De un lado quedan los liberales-conservadores con la postura: "¿por qué no puedo comprarme un Porsche si me mato laburando?". Esto lo dicen personajes de clase media que nunca se subieron ni subirán a un Porsche, pero de todos modos ven un ataque del Gobierno a su libertad individual por no dejar que se importen libremente autos de lujo. Sé que puede parecer un exceso el ejemplo del Porsche, pero así me lo plantearon el otro día en una cena. En el otro extremo, está la tentación de oponerse furiosamente a todo lo que sea importado. En esta postura subyace la sana intención del desarrollo de industria nacional que genere más y mejor trabajo para los argentinos. Pero ni un extremo, ni otro, veamos porqué. No voy a explayarme en los efectos negativos de una apertura a las importaciones descontrolada e indiscriminada, porque conocemos los efectos en el tramado industrial y social. Lo que voy a exponer son argumentos por los que es imperioso que el control de importaciones se haga en forma cuidadosa:
1- El primer argumento/ejemplo es bastante simple y básico. Argentina dispone de industria siderúrgica bastante pujante (dejemos para otro momento la discusión sobre quiénes son los dueños de esas empresas) que da empleo a varios miles de argentinos y que produce insumos para otras industrias nacionales, que también generan empleos. La industria siderúrgica depende de una materia prima fundamental: el mineral de hierro. Si se prohibiera la importación de este mineral desde Brasil (de donde proviene actualmente) no podríamos contar con industria siderúrgica y el acero para otras industrias habría que importarlo o bien no contar en Argentina con nada de hierro o acero (obviamente estos son absurdos para dejar en evidencia la idea...)
2- El país tiene hoy un déficit de combustibles (básicamente gas y petróleo) por lo que aproximadamente el 14% proviene de la importación. Está claro que sería excelente tener superávit de combustibles, como tuvimos, pero no es la realidad actual (más allá de que pueda darse en función de los descubrimientos de gas y petróleo no convencional). De más está señalar cuáles serían las consecuencias de suspender las importaciones de combustibles en la situación actual.
3- La macroeconomía del país y el crecimiento económico desde 2003 se basa, entre otros pilares, en las exportaciones. Sería bastante necio pensar que podemos exportar más y mejor, tal como necesitamos para seguir nuestro incipiente desarrollo industrial; y que el resto de los países del mundo acepten que seamos totalmente cerrados a las importaciones.
4- La industria nacional depende, en su gran mayoría, de insumos importados. Es conocido el caso de las automotrices, que exportan gran parte de su producción, pero que requieren muchas autopartes importadas. Y esto no ocurre sólo con las grandes automotrices, quienes podrían desarrollar proveedores locales para muchas de sus autopartes, sino también con muchas PyMES exportadoras o que venden productos en el mercado interno. La falta de determinados insumos/componentes que no tienen reemplazo en la producción nacional complican fuertemente a industrias nacionales que dependen de ellos.
5- Empresarios inescrupulosos. Lamentablemente en nuestro país hay una gran cantidad de empresarios que aprovechan cualquier oportunidad para obtener ganancias extraordinarias, por lo que la falta de competencia externa en determinados rubros, puede llevarn a un aumento de precios de quienes fabrican internamente. Si bien es un objetivo a seguir el incremento de la producción nacional, debe hacerse con un aumento de productividad que permita que los productos nacionales sean competitivos a nivel internacional y que se vendan a precios razonables en el mercado interno.
La intención de esta nota es intentar complejizar un poco más un debate que está latente, saliendo del simplismo importaciones libres vs industria nacional u oposición vs Gobierno.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
La restricción externa
Como ya mencioné en la entrada de Susana y los dólares, la economía nacional requiere de divisas para su funcionamiento. En función de la estructura económica de Argentina, la principal fuente de divisas son las exportaciones. En los casos de otros países la operación de grandes empresas multinacionales fuera de las fronteras puede significar una importante fuente de divisas también, pero no es nuestro caso.
Si el país no contara con dólares no podrían realizarse importaciones, las que son fundamentales para el funcionamiento de la economía ya que no contamos con un autoabastecimiento total de bienes y servicios, por lo que el el funcionamiento económico se vería seriamente afectado.
El concepto de restricción externa fue desarrollado como uno de los factores preponderantes para explicar los ciclos de "stop and go" de la economía argentina. Se ha denominado de esta manera a los ciclos de crecimiento seguidos de recesión que históricamente ha tenido la economía argentina durante el siglo XX.
Una de las teorías para explicar este comportamiento cíclico de la economía nacional es la de la restricción externa. Según esta teoría, tomando como inicio del ciclo un momento de moneda local devaluada (es decir dolar caro), se comienza un ciclo de crecimiento en el cual las exportaciones aumentan en una primera etapa debido a los bajos costos en dólares (recuerden que la moneda está devaluada en esta instancia) y a que, por venir de un ciclo recesivo, hay grandes saldos exportables. En esta instancia la balanza comercial (diferencia entre exportaciones e importaciones) es superavitaria, es decir que se vende más que lo que se compra, por lo que del comercio exterior resulta que "sobran" dólares.
El crecimiento de las exportaciones hace que el dólar tienda a bajar (los dólares provenientes de las exportaciones hacen que el precio baje por haber mayor oferta de la moneda estadounidense). Además, el crecimiento económico y la baja del precio del dólar impulsan el aumento de las importaciones. El aumento del dólar genera entonces que las exportaciones crezcan menos (por aumento de los costos en dólares y la disminución de los saldos exportables) que las importaciones; hasta que se llega al punto de que la balanza comercial es deficitaria (mayores importaciones que exportaciones). La balanza deficitaria, es decir falta de dólares, hace que se deba tomar deuda en el exterior (deuda externa). El crecimiento de la deuda genera que crezca el gasto en intereses de la deuda, lo que obliga a tomar más deuda aún. Cuando la carga que implica esta aumento de la deuda externa se produce el STOP.
El STOP del ciclo implica recesión y una importante devaluación de la moneda doméstica. Esta devaluación reduce drásticamente el poder de compra en dólares de los trabajadores. La recesión acompañada de devaluación hace que se reduzcan las importaciones y que por ende aumenten los saldos exportables. Además, al haberse devaluado, los costos en dólares se reducen lo que favorece las exportaciones. Con este escenario vuelve a entrarse en un ciclo de crecimiento GO.
El principal problema de estos ciclos STOP and GO es que los costos de la recesión y las devaluaciones recaen sobre los trabajadores, que son los que pierden empleos y poder de compra durante la etapa recesiva.
Es importante destacar que estos ciclos se han visto interrumpidos desde 2003, ya que el país lleva 8 años de crecimiento (aumento del PBI), reducción de la deuda externa (hoy entorno al 40% del PBI), balanza comercial superavitaria y por ende aumento de reservas en el Banco Central.
Todo esto explica el porqué de las actuales políticas para control de importaciones, que tienen como objetivo mantener la balanza comercial superavitaria, elemento clave para el crecimiento del país y para contar con autonomía respecto del endeudamiento externo. Teniendo en cuenta que se calcula que la economía argentina requiere de 12.000 millones de dólares de superavit comercial (para el pago de intereses de deuda, remisión de utilidades de multinacionales, etc.) es que debemos comprender que el manejo del Comercio Exterior no es un capricho sino una cuestión de sustentabilidad del desarrollo del país.
Si el país no contara con dólares no podrían realizarse importaciones, las que son fundamentales para el funcionamiento de la economía ya que no contamos con un autoabastecimiento total de bienes y servicios, por lo que el el funcionamiento económico se vería seriamente afectado.
El concepto de restricción externa fue desarrollado como uno de los factores preponderantes para explicar los ciclos de "stop and go" de la economía argentina. Se ha denominado de esta manera a los ciclos de crecimiento seguidos de recesión que históricamente ha tenido la economía argentina durante el siglo XX.
Una de las teorías para explicar este comportamiento cíclico de la economía nacional es la de la restricción externa. Según esta teoría, tomando como inicio del ciclo un momento de moneda local devaluada (es decir dolar caro), se comienza un ciclo de crecimiento en el cual las exportaciones aumentan en una primera etapa debido a los bajos costos en dólares (recuerden que la moneda está devaluada en esta instancia) y a que, por venir de un ciclo recesivo, hay grandes saldos exportables. En esta instancia la balanza comercial (diferencia entre exportaciones e importaciones) es superavitaria, es decir que se vende más que lo que se compra, por lo que del comercio exterior resulta que "sobran" dólares.
El crecimiento de las exportaciones hace que el dólar tienda a bajar (los dólares provenientes de las exportaciones hacen que el precio baje por haber mayor oferta de la moneda estadounidense). Además, el crecimiento económico y la baja del precio del dólar impulsan el aumento de las importaciones. El aumento del dólar genera entonces que las exportaciones crezcan menos (por aumento de los costos en dólares y la disminución de los saldos exportables) que las importaciones; hasta que se llega al punto de que la balanza comercial es deficitaria (mayores importaciones que exportaciones). La balanza deficitaria, es decir falta de dólares, hace que se deba tomar deuda en el exterior (deuda externa). El crecimiento de la deuda genera que crezca el gasto en intereses de la deuda, lo que obliga a tomar más deuda aún. Cuando la carga que implica esta aumento de la deuda externa se produce el STOP.
El STOP del ciclo implica recesión y una importante devaluación de la moneda doméstica. Esta devaluación reduce drásticamente el poder de compra en dólares de los trabajadores. La recesión acompañada de devaluación hace que se reduzcan las importaciones y que por ende aumenten los saldos exportables. Además, al haberse devaluado, los costos en dólares se reducen lo que favorece las exportaciones. Con este escenario vuelve a entrarse en un ciclo de crecimiento GO.
El principal problema de estos ciclos STOP and GO es que los costos de la recesión y las devaluaciones recaen sobre los trabajadores, que son los que pierden empleos y poder de compra durante la etapa recesiva.
Es importante destacar que estos ciclos se han visto interrumpidos desde 2003, ya que el país lleva 8 años de crecimiento (aumento del PBI), reducción de la deuda externa (hoy entorno al 40% del PBI), balanza comercial superavitaria y por ende aumento de reservas en el Banco Central.
Todo esto explica el porqué de las actuales políticas para control de importaciones, que tienen como objetivo mantener la balanza comercial superavitaria, elemento clave para el crecimiento del país y para contar con autonomía respecto del endeudamiento externo. Teniendo en cuenta que se calcula que la economía argentina requiere de 12.000 millones de dólares de superavit comercial (para el pago de intereses de deuda, remisión de utilidades de multinacionales, etc.) es que debemos comprender que el manejo del Comercio Exterior no es un capricho sino una cuestión de sustentabilidad del desarrollo del país.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Susana y los dólares
Uno de los temas que más se escuchó en estos últimos días fue el hecho de que la AFIP no autorizó a Susana Giménez a comprar dólares, en función de la nueva reglamentación que requiere una coherencia entre los ingresos y el monto de dólares que se desea comprar. A raíz de esto surgieron dos datos interesantes:
1- Susana Giménez figura para la AFIP con un ingreso mensual de $ 3.800 ya que el grueso de sus ingresos van a una SRL de su titularidad. Al no haber querido comprar los dólares a través de la SRL sino a su nombre, la AFIP no autorizó la compra por no tener ingresos suficientes justificados para dicha compra.
2- Susana Giménez lleva comprados más de U$S 2.500.000 a lo largo del año.
Si bien la nueva resolución de la AFIP es opinable y seguramente requiera de ajustes en su implementación, quiero detenerme en el segundo dato. Pero antes de ello quiero también realizar una introducción al tema de las divisas para los no iniciados.
Los dólares están disponibles para su compra en función del ingreso de esta divisa al mercado local. El ingreso se produce básicamente por las siguientes vías:
a- Exportaciones. Las empresas que venden al exterior deben liquidar (vender) los dólares obtenidos (o parte de ellos, según el rubro) al Banco Central.
b- Inversión extranjera directa. Empresas que realizan inversiones en el país, que para operar en el mercado local deben hacerlo en pesos y por ende venden los dólares a invertir.
c- Envío de dólares de argentinos viviendo en el exterior (a familiares por ejemplo).
d- Cobro de jubilaciones, pensiones, etc de residentes extranjeros en Argentina.
e- Ganancias de empresas multinacionales argentinas en el exterior giradas a sus casas matrices en el país.
f- Toma de deuda en bancos extranjeros, ya sea por el Estado o empresas privadas (esto es lo que luego se llama deuda externa, ya sea pública o privada).
Como surge de las posibilidades de ingreso de dólares a la economía mencionadas, la disponibilidad esta divisa es limitada. El Estado argentino no puede emitir dólares, por lo que para que la gente y las empresas puedan comprar, primero deben ingresar a la economía.
La pregunta que debe responderse a continuación es, ¿para qué se utilizan los dólares en la economía local?
a- Para pagar por las importaciones, algunas fundamentales para el funcionamiento de la economía ya que no tenemos capacidad de autobastecimiento de todos los bienes y servicios que se consumen.
b- Para el pago de deuda externa (ya sea pública o privada)
c- Para que las empresas multinacionales con operación en Argentina puedan remitir sus ganancias a las casas matrices.
d- En viajes de argentinos al exterior.
e- Para que empresas argentinas que operan en el exterior puedan realizar inversiones en terceros países.
f- Para que personas con capacidad de ahorro puedan comprar bienes, realizar inversiones o simplemente depositar esos excedentes en el exterior.
Obviamente no todos los usos mencionados de los dólares tienen la misma importancia para la economía en su conjunto. Es evidente que ciertas importaciones (bienes de capital por ejemplo; ciertos insumos no fabricados localmente; etc) son fundamentales para el funcionamiento de la economía. El giro de utilidades de empresas multinacionales es inevitable (si bien debe estar correctamente regulado) mientras las mismas operen en el país, y debido a la falta de un empresariado nacional que cubra todas las necesidades de la economía, no es una opción que no haya empresas multinacionales operando en el país.
El pago de deuda externa depende de cuánta deuda se tome en el exterior y es un factor fundamental a controlar (como viene haciendo el Gobierno desde 2003).
Por otro lado, hay usos de los dólares que son de menor prioridad, siendo el menos prioritario que los argentinos con excedentes puedan comprar bienes o realizar depósitos en el exterior. Esto es lo que comúnmente se denomina fuga de capitales.
La fuga de capitales tiene dos aspectos negativos. El primero es que capital generado por la economía local no se reinvierte en la misma para generar más crecimiento, sino que se retira. Esto hace que el ciclo normal del capitalismo (es decir generar capital, que se reinvierte para generar mayor capital) se vea disminuido porque parte del capital se retira de la economía, y el crecimiento económico sea menor que el que podría darse si no se produjera la fuga. El segundo factor negativo es que esta fuga disminuye la cantidad de dólares disponibles en la economía, limitando la disponibilidad para los usos prioritarios. Una de las demandas encubiertas de los sectores del establishment y de los políticos de la oposición es la toma de deuda externa para financiar, entre otras cosas la fuga de capitales.
Dicho todo esto vamos al caso de Susana Giménez. La "diva" tiene una capacidad de ahorro extraordinaria en función de los abultados ingresos que logra mediante su trabajo en el país. Pero no tiene vocación de reinvertir ese capital en la economía local sino que compra dólares para gastar, ahorrar o invertir esos excedentes en la economía de EEUU. El "sentido común" del liberalismo de bien-pensante de clase media indica que como la "diva" gana su dinero en forma legal, ella puede hacer lo que quiera con su dinero; incluida la compra de dólares para fugarlos del país.
Pero la pregunta que surge, teniendo en cuenta lo dicho más arriba de cómo se generan los dólares para la economía local y cuáles son los usos que deben dársele es: ¿debe la economía nacional permitir la fuga de capitales en forma indiscriminada de Susana y todos los otros argentinos con capacidad de ahorro en función de su actividad en Argentina? Mi opinión es que no. Y no digo que no puedan comprar dólares, viajar y gastar; pero dentro de determinados límites. Y los límites deben estar basados en dos conceptos: el cuidado de las divisas considerando lo dificil que es conseguirlas y el favorecimiento de la reinversión del capital generado en la economía local.
Para cerrar, creo que a partir de la psicosis generada por los controles establecidos a la compra de dólares se abre una oportunidad de debatir y explicar al público en general temas centrales para la economía del país. Y no he hecho mención a los que operan en negro y utilizan la compra de dólares para fugar capitales evadiendo impuestos, esto para otra oportunidad...
1- Susana Giménez figura para la AFIP con un ingreso mensual de $ 3.800 ya que el grueso de sus ingresos van a una SRL de su titularidad. Al no haber querido comprar los dólares a través de la SRL sino a su nombre, la AFIP no autorizó la compra por no tener ingresos suficientes justificados para dicha compra.
2- Susana Giménez lleva comprados más de U$S 2.500.000 a lo largo del año.
Si bien la nueva resolución de la AFIP es opinable y seguramente requiera de ajustes en su implementación, quiero detenerme en el segundo dato. Pero antes de ello quiero también realizar una introducción al tema de las divisas para los no iniciados.
Los dólares están disponibles para su compra en función del ingreso de esta divisa al mercado local. El ingreso se produce básicamente por las siguientes vías:
a- Exportaciones. Las empresas que venden al exterior deben liquidar (vender) los dólares obtenidos (o parte de ellos, según el rubro) al Banco Central.
b- Inversión extranjera directa. Empresas que realizan inversiones en el país, que para operar en el mercado local deben hacerlo en pesos y por ende venden los dólares a invertir.
c- Envío de dólares de argentinos viviendo en el exterior (a familiares por ejemplo).
d- Cobro de jubilaciones, pensiones, etc de residentes extranjeros en Argentina.
e- Ganancias de empresas multinacionales argentinas en el exterior giradas a sus casas matrices en el país.
f- Toma de deuda en bancos extranjeros, ya sea por el Estado o empresas privadas (esto es lo que luego se llama deuda externa, ya sea pública o privada).
Como surge de las posibilidades de ingreso de dólares a la economía mencionadas, la disponibilidad esta divisa es limitada. El Estado argentino no puede emitir dólares, por lo que para que la gente y las empresas puedan comprar, primero deben ingresar a la economía.
La pregunta que debe responderse a continuación es, ¿para qué se utilizan los dólares en la economía local?
a- Para pagar por las importaciones, algunas fundamentales para el funcionamiento de la economía ya que no tenemos capacidad de autobastecimiento de todos los bienes y servicios que se consumen.
b- Para el pago de deuda externa (ya sea pública o privada)
c- Para que las empresas multinacionales con operación en Argentina puedan remitir sus ganancias a las casas matrices.
d- En viajes de argentinos al exterior.
e- Para que empresas argentinas que operan en el exterior puedan realizar inversiones en terceros países.
f- Para que personas con capacidad de ahorro puedan comprar bienes, realizar inversiones o simplemente depositar esos excedentes en el exterior.
Obviamente no todos los usos mencionados de los dólares tienen la misma importancia para la economía en su conjunto. Es evidente que ciertas importaciones (bienes de capital por ejemplo; ciertos insumos no fabricados localmente; etc) son fundamentales para el funcionamiento de la economía. El giro de utilidades de empresas multinacionales es inevitable (si bien debe estar correctamente regulado) mientras las mismas operen en el país, y debido a la falta de un empresariado nacional que cubra todas las necesidades de la economía, no es una opción que no haya empresas multinacionales operando en el país.
El pago de deuda externa depende de cuánta deuda se tome en el exterior y es un factor fundamental a controlar (como viene haciendo el Gobierno desde 2003).
Por otro lado, hay usos de los dólares que son de menor prioridad, siendo el menos prioritario que los argentinos con excedentes puedan comprar bienes o realizar depósitos en el exterior. Esto es lo que comúnmente se denomina fuga de capitales.
La fuga de capitales tiene dos aspectos negativos. El primero es que capital generado por la economía local no se reinvierte en la misma para generar más crecimiento, sino que se retira. Esto hace que el ciclo normal del capitalismo (es decir generar capital, que se reinvierte para generar mayor capital) se vea disminuido porque parte del capital se retira de la economía, y el crecimiento económico sea menor que el que podría darse si no se produjera la fuga. El segundo factor negativo es que esta fuga disminuye la cantidad de dólares disponibles en la economía, limitando la disponibilidad para los usos prioritarios. Una de las demandas encubiertas de los sectores del establishment y de los políticos de la oposición es la toma de deuda externa para financiar, entre otras cosas la fuga de capitales.
Dicho todo esto vamos al caso de Susana Giménez. La "diva" tiene una capacidad de ahorro extraordinaria en función de los abultados ingresos que logra mediante su trabajo en el país. Pero no tiene vocación de reinvertir ese capital en la economía local sino que compra dólares para gastar, ahorrar o invertir esos excedentes en la economía de EEUU. El "sentido común" del liberalismo de bien-pensante de clase media indica que como la "diva" gana su dinero en forma legal, ella puede hacer lo que quiera con su dinero; incluida la compra de dólares para fugarlos del país.
Pero la pregunta que surge, teniendo en cuenta lo dicho más arriba de cómo se generan los dólares para la economía local y cuáles son los usos que deben dársele es: ¿debe la economía nacional permitir la fuga de capitales en forma indiscriminada de Susana y todos los otros argentinos con capacidad de ahorro en función de su actividad en Argentina? Mi opinión es que no. Y no digo que no puedan comprar dólares, viajar y gastar; pero dentro de determinados límites. Y los límites deben estar basados en dos conceptos: el cuidado de las divisas considerando lo dificil que es conseguirlas y el favorecimiento de la reinversión del capital generado en la economía local.
Para cerrar, creo que a partir de la psicosis generada por los controles establecidos a la compra de dólares se abre una oportunidad de debatir y explicar al público en general temas centrales para la economía del país. Y no he hecho mención a los que operan en negro y utilizan la compra de dólares para fugar capitales evadiendo impuestos, esto para otra oportunidad...
sábado, 5 de noviembre de 2011
A un año de la muerte de Néstor
Hace cerca de un año, cuando recién nos estábamos acostumbrando a la idea de que Néstor no estaría más físicamente con nostros escribía una reflexión localista de su legado. A un año de su desaparición física y motivado por una noticia que salió hace unos días en los medios locales quiero retomar algo de lo que mencionaba en mis líneas de hace un año. En aquel momento escribía:
"Para cerrar, ¿qué nos dejó Néstor a los marplatenses? Una ciudad que la macroeconomía nacional hace viable, que no expulsa a sus jóvenes, en crecimiento, pujante. Es decir, nos devolvió nuestra querida ciudad y la posibilidad, que para muchos estaba vedada, de vivir en ella. Obviamente que falta mucho y que Mar del Plata está lejos de ser lo que me gustaría que fuera, pero a diferencia del neoliberalismo que nos impedía que Mar del Plata fuera una ciudad viable, pujante, desarrollada; el modelo que nos deja Néstor nos da esa posibilidad. Lo que falta es responsabilidad de nosotros, los marplatenses; es decir nos devolvió la posibilidad de definir el destino de nuestra querida ciudad, la cual nos había sido arrebatada por el neoliberalismo que sólo miraba a Miami, Punta del Este y Brasil. Ahora debemos hacernos cargo, Mar del Plata es lo que logramos que sea, si falta (que falta y mucho) es por nuestras limitaciones."
Decía que una nota que salió en los medios en los últimos días es lo que quiero tomar como eje para estas líneas. La noticia es que MdP tiene una desocupación de más del 11%, cuando la media nacional es de alrededor de 7,5%; es decir que tenemos unos 3,5% más de desocupados que la media del país.
En el párrafo citado más arriba decía que Néstor nos devolvió a los marplatenses la posbilidad de que MdP fuera económicamente viable desde un punto de vista de la macroeconomía y que el destino de nuestra ciudad, en estas nuevas condiciones, depende de nosotros, los marplatenses. Y con una macroeconomía que hace viable a nuestra ciudad y con un fuerte desarrollo industrial en distintos puntos del país, MdP vuelve a ser récord de desocupación y continua sin generar un desarrollo industrial que permita mejorar la cantidad y calidad de empleos.
Este atraso en la generación de empleo y en la indsutrialización, comparada con el resto del país, o si se prefiere con los otros grandes centros urbanos del país, lo considero responsabilidad de los marplatenses y de sus dirigentes. Dentro de los responsables es importante destacar al gobierno municipal del intendente Pulti, recientemente reelecto. Pulti no sólo no tiene una visión que considere al trabajo como una prioridad sino que tampoco pone pone en su agenda el desarrollo industrial de la ciudad. Y aquí es donde somos responsables los marplatenses, por volver a elegir un proyecto de gobierno municipal que no quiere y/o no sabe como industrializar MdP con el objetivo de incrementar la cantidad y calidad de empleos.
Ahora bien, no creo que debamos considerar esta situación (me refiero a otros 4 años de Pulti) como algo inmodificable y resignarnos a otros cuatro años de NADA en materia de empleo e indsutrialización a nivel municipal. Debemos, cada uno desde nuestro lugar, ayudar a instalar el tema de la necesidad de industrializar la ciudad con el objetivo de que MdP tenga un nivel de desempleo por debajo de la media nacional con empleos de alta calidad (me refiero a bien pagos y en BLANCO).
Para finalizar, y como parte del proyecto kirchnerista como me siento, no quiero dejar de criticar desde una visión local la estrategia del FpV a nivel local; que con el objetivo de sumar la mayor cantidad de votos posibles para Cristina (lo que todos los kirchneristas queríamos más que nada) permitió a Pulti "colgarse" de su boleta. Y cierro con una reflexión contrafáctica: ¿qué hubiera pasado si el único candidato a intendente en la boleta de Cristina hubiese sido Carlos Cheppi?...
"Para cerrar, ¿qué nos dejó Néstor a los marplatenses? Una ciudad que la macroeconomía nacional hace viable, que no expulsa a sus jóvenes, en crecimiento, pujante. Es decir, nos devolvió nuestra querida ciudad y la posibilidad, que para muchos estaba vedada, de vivir en ella. Obviamente que falta mucho y que Mar del Plata está lejos de ser lo que me gustaría que fuera, pero a diferencia del neoliberalismo que nos impedía que Mar del Plata fuera una ciudad viable, pujante, desarrollada; el modelo que nos deja Néstor nos da esa posibilidad. Lo que falta es responsabilidad de nosotros, los marplatenses; es decir nos devolvió la posibilidad de definir el destino de nuestra querida ciudad, la cual nos había sido arrebatada por el neoliberalismo que sólo miraba a Miami, Punta del Este y Brasil. Ahora debemos hacernos cargo, Mar del Plata es lo que logramos que sea, si falta (que falta y mucho) es por nuestras limitaciones."
Decía que una nota que salió en los medios en los últimos días es lo que quiero tomar como eje para estas líneas. La noticia es que MdP tiene una desocupación de más del 11%, cuando la media nacional es de alrededor de 7,5%; es decir que tenemos unos 3,5% más de desocupados que la media del país.
En el párrafo citado más arriba decía que Néstor nos devolvió a los marplatenses la posbilidad de que MdP fuera económicamente viable desde un punto de vista de la macroeconomía y que el destino de nuestra ciudad, en estas nuevas condiciones, depende de nosotros, los marplatenses. Y con una macroeconomía que hace viable a nuestra ciudad y con un fuerte desarrollo industrial en distintos puntos del país, MdP vuelve a ser récord de desocupación y continua sin generar un desarrollo industrial que permita mejorar la cantidad y calidad de empleos.
Este atraso en la generación de empleo y en la indsutrialización, comparada con el resto del país, o si se prefiere con los otros grandes centros urbanos del país, lo considero responsabilidad de los marplatenses y de sus dirigentes. Dentro de los responsables es importante destacar al gobierno municipal del intendente Pulti, recientemente reelecto. Pulti no sólo no tiene una visión que considere al trabajo como una prioridad sino que tampoco pone pone en su agenda el desarrollo industrial de la ciudad. Y aquí es donde somos responsables los marplatenses, por volver a elegir un proyecto de gobierno municipal que no quiere y/o no sabe como industrializar MdP con el objetivo de incrementar la cantidad y calidad de empleos.
Ahora bien, no creo que debamos considerar esta situación (me refiero a otros 4 años de Pulti) como algo inmodificable y resignarnos a otros cuatro años de NADA en materia de empleo e indsutrialización a nivel municipal. Debemos, cada uno desde nuestro lugar, ayudar a instalar el tema de la necesidad de industrializar la ciudad con el objetivo de que MdP tenga un nivel de desempleo por debajo de la media nacional con empleos de alta calidad (me refiero a bien pagos y en BLANCO).
Para finalizar, y como parte del proyecto kirchnerista como me siento, no quiero dejar de criticar desde una visión local la estrategia del FpV a nivel local; que con el objetivo de sumar la mayor cantidad de votos posibles para Cristina (lo que todos los kirchneristas queríamos más que nada) permitió a Pulti "colgarse" de su boleta. Y cierro con una reflexión contrafáctica: ¿qué hubiera pasado si el único candidato a intendente en la boleta de Cristina hubiese sido Carlos Cheppi?...
viernes, 2 de septiembre de 2011
El silencio de los gorilas
Hace ya unos cuantos años fue muy vista la película The Silence of the Lambs (el silencio de los corderos, aunque se tradujo como el silencio de los inocentes). El nombre venía a cuento de un sueño recurrente que tenía la protagonista, una policía que tenía la misión de resolver el caso de un asesino serial con la ayuda de otro, el célebre Hannibal Lecter. La pesadilla incluía el llanto de corderos, lo que perturbaba a la policía desde pequeña. Como en toda película de este estilo, se construye una parábola que termina con el silencio de los corderos ya que la policía resuelve algún trauma que la perseguía desde niña.
La introducción con la mención al silencio de los corderos la realizo para hablar del repentino silencio de otra especie animal que se ha dado las últimas semanas por nuestras pampas, el silencio de los gorilas. Pero antes de referirme a su silencio quiero abrir un paréntesis y profundizar respecto de la palabra gorila. Por haber nacido en una casa con padres peronistas tengo presente el término gorila desde chico. Sin embargo, no lograba comprenderlo. Sabía que se refería a los no-peronistas, o más bien a los anti-peronistas, pero realmente no entendía la esencia del término. Tal vez sea porque me tocó conocer un peronismo (Luder, Herminio, Cafiero, Menem, Ruckauf, Duahlde, etc, etc) que sólo representaba lo peor del peronismo. Es más, tomando un concepto de JP Feinmann sabiendo que a muchos les caerá mal, el peronismo para mí no define nada por el hecho de ser todo. O para ser más claro, si Menem, Duhalde y Néstor se reivindican peronistas decir que alguien es peronista no lo define políticamente en lo más mínimo. Por eso, y sin renegar de “lo mejor del peronismo” nunca podré definirme peronista y cuando me preguntan digo: “yo soy kirchnerista”.
Pero tengo que retomar el hilo, estaba en que para mí la palabra gorila nunca tuvo un significado profundo, que no comprendía su esencia. Lo que me permitió entender a qué se referían mis viejos cuando decían: “ese es un gorila” fue Néstor Kirchner. O más bien la reacción de los gorilas ante Néstor y, por supuesto, luego ante Cristina. Entonces claramente identifiqué como gorilas a los que se oponen a todo lo que implique mejoras para las clases populares. Pero profundizando identifiqué dos clases de gorilas, los gorilas pura sangre y los cruza. Los gorilas de raza podríamos definirlos como los oligarcas y que se oponen a las mejoras sobre los sectores populares porque ello implica pérdida de poder, beneficios, influencia, etc. En cambio, los gorilas cruza son los de clase media, que son realmente muy extraños, ya que muchas veces tienen una actitud más radical que los gorilas de raza, aunque normalmente las políticas que mejoran la situación de los sectores populares también les permite mejorar. Pero miran a los gorilas pura sangre y quieren ser como ellos y por eso piensan como ellos y actúan en forma aún más virulenta. Pero los gorilas pura sangre saben que no tienen pedigree y por eso los desprecian en las sombras aunque aprovechen su accionar en pos de sus intereses.
Pero dejemos las variantes de gorilas y pasemos al silencio de los gorilas. Y si quiero referirme al silencio de los gorilas es porque antes hicieron ruido, gritaron y hasta cacerolearon en 2008. Y el ruido de los gorilas, como a la protagonista del silencio de los corderos, me atormentaba. Me hacía muy mal ese ruido monocorde, que escuchaba en casi todo contacto con personas de clase media que tenía. Es más, a tal punto de hegemonía pensaron que habían llegado los gorilas, que querían hacerte parte de sus gritos y sus ruidos. O se sentían con total impunidad para decir las barbaridades que se les ocurrían, o más bien que los gorilas de la TV hacían que se les ocurra. Había que escucharlos hablar de “la yegua” con una naturalidad impactante. Y para no discutir en lugares en los que no resultaba posible había que morderse la lengua, tragarse las palabras, masticarse los argumentos que tantos tenía que me empachaba. Y así estaba con una indigestión tremenda por culpa de los gorilas.
Pero un lunes los gorilas enmudecieron, o los que no se quedaron mudos dejaron de gritar y hablan en voz más baja. Porque se dieron cuenta que si la Presidenta sacó el 50% de los otos es muy probable que no todos los que los rodean sean gorilas. Así como en el 2003 cada vez que estaba con otras tres personas pensaba: ¿cuál será el que lo votó a innombrable? (en realidad en mi cabeza la pregunta era con un tono bastante más soez, pero lo cortés no quita lo valiente). Por que el riojano más famoso sacó 25% de los votos casi, es decir uno de cada cuatro lo había votado!!!
Decía que ese lunes de agosto los gorilas dejaron de gritar y qué lindo que es!!! Como en la película, es un alivio impresionante el silencio de los gorilas y tenemos que mantenerlos así, por el bien de la mayoría y por qué no por el mío también.
La introducción con la mención al silencio de los corderos la realizo para hablar del repentino silencio de otra especie animal que se ha dado las últimas semanas por nuestras pampas, el silencio de los gorilas. Pero antes de referirme a su silencio quiero abrir un paréntesis y profundizar respecto de la palabra gorila. Por haber nacido en una casa con padres peronistas tengo presente el término gorila desde chico. Sin embargo, no lograba comprenderlo. Sabía que se refería a los no-peronistas, o más bien a los anti-peronistas, pero realmente no entendía la esencia del término. Tal vez sea porque me tocó conocer un peronismo (Luder, Herminio, Cafiero, Menem, Ruckauf, Duahlde, etc, etc) que sólo representaba lo peor del peronismo. Es más, tomando un concepto de JP Feinmann sabiendo que a muchos les caerá mal, el peronismo para mí no define nada por el hecho de ser todo. O para ser más claro, si Menem, Duhalde y Néstor se reivindican peronistas decir que alguien es peronista no lo define políticamente en lo más mínimo. Por eso, y sin renegar de “lo mejor del peronismo” nunca podré definirme peronista y cuando me preguntan digo: “yo soy kirchnerista”.
Pero tengo que retomar el hilo, estaba en que para mí la palabra gorila nunca tuvo un significado profundo, que no comprendía su esencia. Lo que me permitió entender a qué se referían mis viejos cuando decían: “ese es un gorila” fue Néstor Kirchner. O más bien la reacción de los gorilas ante Néstor y, por supuesto, luego ante Cristina. Entonces claramente identifiqué como gorilas a los que se oponen a todo lo que implique mejoras para las clases populares. Pero profundizando identifiqué dos clases de gorilas, los gorilas pura sangre y los cruza. Los gorilas de raza podríamos definirlos como los oligarcas y que se oponen a las mejoras sobre los sectores populares porque ello implica pérdida de poder, beneficios, influencia, etc. En cambio, los gorilas cruza son los de clase media, que son realmente muy extraños, ya que muchas veces tienen una actitud más radical que los gorilas de raza, aunque normalmente las políticas que mejoran la situación de los sectores populares también les permite mejorar. Pero miran a los gorilas pura sangre y quieren ser como ellos y por eso piensan como ellos y actúan en forma aún más virulenta. Pero los gorilas pura sangre saben que no tienen pedigree y por eso los desprecian en las sombras aunque aprovechen su accionar en pos de sus intereses.
Pero dejemos las variantes de gorilas y pasemos al silencio de los gorilas. Y si quiero referirme al silencio de los gorilas es porque antes hicieron ruido, gritaron y hasta cacerolearon en 2008. Y el ruido de los gorilas, como a la protagonista del silencio de los corderos, me atormentaba. Me hacía muy mal ese ruido monocorde, que escuchaba en casi todo contacto con personas de clase media que tenía. Es más, a tal punto de hegemonía pensaron que habían llegado los gorilas, que querían hacerte parte de sus gritos y sus ruidos. O se sentían con total impunidad para decir las barbaridades que se les ocurrían, o más bien que los gorilas de la TV hacían que se les ocurra. Había que escucharlos hablar de “la yegua” con una naturalidad impactante. Y para no discutir en lugares en los que no resultaba posible había que morderse la lengua, tragarse las palabras, masticarse los argumentos que tantos tenía que me empachaba. Y así estaba con una indigestión tremenda por culpa de los gorilas.
Pero un lunes los gorilas enmudecieron, o los que no se quedaron mudos dejaron de gritar y hablan en voz más baja. Porque se dieron cuenta que si la Presidenta sacó el 50% de los otos es muy probable que no todos los que los rodean sean gorilas. Así como en el 2003 cada vez que estaba con otras tres personas pensaba: ¿cuál será el que lo votó a innombrable? (en realidad en mi cabeza la pregunta era con un tono bastante más soez, pero lo cortés no quita lo valiente). Por que el riojano más famoso sacó 25% de los votos casi, es decir uno de cada cuatro lo había votado!!!
Decía que ese lunes de agosto los gorilas dejaron de gritar y qué lindo que es!!! Como en la película, es un alivio impresionante el silencio de los gorilas y tenemos que mantenerlos así, por el bien de la mayoría y por qué no por el mío también.
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